jueves, 29 de diciembre de 2011

NO NOS LLAMES NOSOTROS TE LLAMAMOS.

No sé si te ha pasado cuando has estado sin empleo, vas a una entrevista, te pones la mejor ropa, hasta traje entero, practicas con el espejo desde que te levantas, pasas pensando y con esas ansias de asistir a dicha entrevista. Y más cuando se trata de esa empresa que “dicen” que pagan bien y con excelente clima laboral. Antes de ir te encomiendas a Dios, lees y revisas 2 o 3 veces tu hoja de vida mientras vas en el camino te imaginas ya yendo a trabajar ahí. Y cuando llegas te hacen pasar con la persona y te dice tome asiento, ven tu hoja de vida con una pequeña lectura “escaneada” y comienzan a profundizar del tema, te enseñan lo que puede ser su empleo, instalaciones, y te dicen: ¡Qué buena hoja de vida! Te dan las condiciones y hasta se toman el tiempo para hacer chistes, te hacen sentir ya parte de la empresa; luego de un rato te dicen, bueno vamos a analizar otras opciones pero usted es muy calificado, “NO NOS LLAME NOSOTROS TE LLAMAMOS” en un lapso de una semana. Es interesante dicha semana porque solo pensamos y comentamos de lo bien que nos fue y que probablemente vamos a tener empleo. Hasta otras ofertas menores tratamos de restarle importancia. Pero cuando llega el tiempo que supuestamente dicho esos días no queremos salir de la casa y el celular siempre cargado porque estamos esperando la llamada. Le decimos a Papá o Mamá. Alguien de tal empresa puede llamar. Y pasan los días y no llaman, estamos sin trabajo, sin dinero, con problemas y comienza a carcomernos las dudas, si yo hable mal aquí, si fue porque me reí de los chistes, o si esto o si lo otro. Y ahora a volver a empezar a buscar opciones. ¿Donde empiezo?  Y estamos ahí a la par del teléfono sin saber si llamar a preguntar o no renegando hasta con mi sombra. Entro en desesperación en algún momento y te buscas un trabajo “X” y cuando te llaman ya no estás disponible. Sabes cómo cristianos nos pasa así, voy a la Iglesia, sirvo en la Iglesia, doy mis diezmos, voy a los ayunos, pero yo tengo mis peticiones ante Dios, puede ser en pruebas o más cuando estoy pidiéndole algo en específico; entonces recibo una palabra de que en tal tiempo viene una bendición para MI, puede ser mi Esposo o Esposa, puede ser de trabajo, puede ser de Ministerio, puede ser económica o de casa, carro y  al finalizar viene la palabra yo te diré en que tiempo y cómo vas a actuar, solo espera. Sabes y ahí es cuando comenzamos al inicio todos motivados con esa palabra sentimos, que ahí viene, pero cuando pasan los días, y no pasa, seguimos en lo mismo, y oramos le pedimos a Dios que pasa con mi promesa y no llega, nos sentimos como esa llamada, que estamos esperando de Dios para el visto Bueno, comenzamos a caminar un poco angustiados al inicio, y si pasan meses luego de esa palabra y no llega la respuesta, comenzamos a renegar, nos decaemos, pensamos que si la palabra fue de Dios o No. Cuando pasa el primer año, nos desmoronamos, y comenzamos a caminar muchas veces en nuestra creencia y hasta un poco resentido con Dios, y cuando vemos que a otros se le han cumplido las metas o se ha cumplido la palabra que Dios les ha dado, nos sentimos caminando en un desierto de espera. También cuando estamos ante la situación que hemos pedido a Dios, escuchamos un silencio y digo ¡Señor! ¿Es esta la promesa tuya o NO? Es esto lo tuyo, y no sé si confiar en que eso es para mí o no. Y también entro en un silencio de espera con Dios. ¿Sabes? Dios no se ha olvidado de tu promesa, ni de ti, Dios siempre ha estado contigo, el conoce nuestro caminar, pero El necesita formar en ti un corazón fiel y recto, necesita formar un carácter dejando atrás tu pasado, necesita formar un corazón restaurado, necesita formar un hombre o mujer de Fe, necesita formar un hombre que arrebate las bendiciones, y con un corazón humilde delante de Dios, que viva en agradecimiento. ¿Sabes? A veces nos preocupamos tanto por esa promesa y NO nos ocupamos por prepararnos para recibirla, Si Dios te ha prometido un esposo o una esposa con tales y cuales características ¿tú te estás ocupando para recibirlo? ¿Te esas ocupando por darle el futuro que esa persona se merece? ¿Te estás ocupando por Orar para que Dios forme un carácter en Ti, y quite aquello que puede ser de estorbo? Y si es un trabajo ¿Te esas ocupando para prepararte como profesional? Si es casa y carro ¿Te estás ocupando en tener las condiciones y buscando alternativas en bancos? ¿Sabes? Yo tengo que activar la promesa, tengo que añadirle mucha Fe, virtud, conocimiento, y paciencia, y esperar con gozo, lo que Dios tiene para Mí, porque son grandes e inimaginables las bendiciones que Dios nos ha prometido. Pero el necesita que yo diga. COMO LO DIJO DAVID EN:
1 CRONICAS 12: 11 Y 12 “Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos. Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos.”¿ Sabes que es lo mejor? Que cuando estés formado para recibir la bendición la vas a detectar con solo verlo y dirás ¡Eso es lo que Dios tiene para MI! Voy a tomarlo y conquistarlo, no voy a dudar de esto porque sé que Dios ya lo había programado para MI. Y aunque tenga que luchar lo voy a hacer porque Se que Dios lo prometió y El va delante de Mí. Recuerda que el enemigo siempre va a querer robarte la bendición. Pero el ya está vencido. Para Daniel la respuesta tardó 21 días por la guerra espiritual. No dudes nunca de lo que Dios tiene para TI. Y si estás en algo que sabes que no es para Ti, ya sea novio, novia, trabajo, alguna deuda en la que te metiste, mejor corta y forma el carácter para que recibas lo que Dios realmente tiene para TI. NO dejes que la soledad, la tristeza y la falta de fe te hagan tomar decisiones apresuradas. Si es un trabajo, no dejes que la falta de dinero o la desesperación te hagan tomar trabajos que cuando te llamen ya no puedas estar disponible. Salmos 27: 13-14 “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese” Aun el salmista le pasaba la misma situación. Espera en Dios sométanse ante El y arrebata las bendiciones y que el forme en ti el carácter del reino con el fin de siempre estar disponible para EL teniendo una línea directa con el Señor de Señores y no estando en espera. ¡EL SIEMPRE VA COMO GIGANTE DELANTE DE TI!.